miércoles, 14 de julio de 2010

Con un mensaje digno de un gran ídolo

Tímido siempre, Diego Forlán puede confundir a la gente que busca en el goleador y máxima estrella de la selección una personalidad tan locuaz como lo son sus actuaciones dentro de la cancha.

El Balón de Oro del Mundial 2010 no es así. Su liderazgo es con el ejemplo y su mensaje va con la pelota en los pies, no con un micrófono en la mano.

Por esto, quizás, es tan meritorio verlo aceptar el desafío de pararse delante de esa masa interminable de corazones celestes para devolverles todo el cariño y el apoyo brindados durante el proceso.

"Debemos agradecerle a toda la gente, ya que era impensable el día que nos fuimos, y, en un país tan rico en historia, lograr unir a todos es algo increíble", afirmó la figura celeste cuando le tocó el turno al micrófono. "Debemos comprender que trabajando con humildad y respeto se puede llegar lejos", agregó.

En una selección con varios jugadores carismáticos, Forlán logró una comunión especial con la gente, basada en su brillante actuación en Europa y durante las eliminatorias sudamericanas, y refrendada ahora con un Mundial espectacular en Sudáfrica 2010 que le valió el premio al mejor jugador del certamen. Ayer, el público se deleitó gritando cada uno de sus goles mientras éstos eran repetidos, junto a los otros logrados por la selección, en la pantalla gigante.

"El premio de la FIFA me tomó por sorpresa, y de la forma que lo festejaron mis compañeros, me sorprendió aún más", comentó Forlán recordando su chapuzón en la piscina del hotel donde fue arrojado por sus compañeros tras difundirse la noticia de su galardón.

"Esa distinción la conseguí gracias al gran grupo humano y al cuerpo técnico, producto del trabajo serio y humilde realizado durante cuatro años", agregó el delantero.

Forlán completó así una brillante temporada que incluyó el título de la Europa League con el Atlético de Madrid -al que cortó una importante sequía de logros internacionales para el club "colchonero"- y cinco goles mundialistas, los que lo dejan a solamente dos de ser el goleador histórico de Uruguay.

Su último mensaje fue dedicado a los más chicos, aquellos que, junto con las adolescentes, son quienes más idolatran a la estrella celeste.

A ellos, Forlán les explicó lo que significa lo logrado por esta selección. "Los niños deben comprender que, pese a que Uruguay es un pequeño país con apenas tres millones de habitantes, contamos con profesionales de élite, médicos, abogados y empresarios que son destacados a nivel mundial", señaló. "Por lo tanto, tenemos que creer en lo que hacemos", concluyó.

Ovación digital

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