domingo, 18 de julio de 2010

"Esperé diez años para vivir el Mundial y hoy estoy en una nube"

Se convirtió en un símbolo de la selección celeste y dice que todavía le cuesta entender este momento. Cree que lo hecho en el pasado no le asegurará la permanencia en el combinado, pero sueña con extender su vínculo por mucho tiempo más. Para eso, asegura que seguirá trabajando con el máximo cuidado profesional. Sostiene que hay materia prima como para disfrutar mejores momentos de Uruguay y está muy agradecido a sus compañeros y al público por las demostraciones de afecto.

-¿Fueron parte de la mejor película que se pudo haber hecho del fútbol uruguayo, especialmente por el final?

-La verdad que tomó una magnitud impresionante. Sabíamos que la gente estaba contenta por lo que se había logrado y capaz que lo que sucedió es que se abrió una puerta a la esperanza, porque la sensación que les quedó es que haciendo las cosas bien se pueden lograr objetivos importantes. Creo que la gente lo que premió no es el cuarto puesto, sino la alegría de poner a Uruguay otra vez en un buen sitial en la Copa del Mundo y sintió orgullo. Se pudo disfrutar y es cierto, es como la película del final feliz porque la gente pudo expresarse con satisfacción.

-Pero parece que, en líneas generales, hubo un cambio importante de mentalidad. Y ahí colaboraron muchísimo ustedes por la forma en la que jugaron.

- Sin duda que se lograron cosas importantes por el grupo que había, pero yo estuve en otros con las mismas ganas de hacer las cosas y no lo pudimos conseguir. Hoy quizás se ve todo bien, pero en sí la selección, en general, todos apostamos a ella. Por ahí equivocamos los caminos de enfrentar los torneos o los partidos, pero siempre estuvieron las mismas ganas. A mí, por ejemplo, que me tocó perder en el 2002, tenía las mismas ganas que ahora. Sin duda que hubo fortaleza de grupo, de un proceso, porque las cosas no pasan porque sí.

-¿No habrá sido decisiva la actitud con la que se abordó el reto? La consciencia de que todo lo que viniera iba a ser positivo.

-Sí, sin duda. Un Mundial es un evento muy importante, y si bien en el momento salir cuartos nos dolió tanto como en una Copa América, también como que lo saboreamos más. Lo disfrutamos más.

-¿Se imaginó que iba a terminar jugando para convertirse en ídolo?

-No, sin duda que no. Cuando partimos hacia el Mundial teníamos las mismas ilusiones que todas las selecciones y todos los integrantes de los planteles, pero después lograrlo y llegar a una consideración tan buena era impensable.

-¿Tan impensable?

-Mirá..., yo había hecho una promesa con mi familia que si llegábamos a estar en las semifinales nos íbamos a dejar crecer la barba por tres meses, así que si hoy ves a mi hermano, mi padre y a mí un poquito barbudos ya sabés que se terminó cumpliendo lo que quizás no creíamos que pudiera pasar.

-¿Pero soñó que iba a terminar siendo un referente?

-Sin duda que en lo personal también salió todo muy bien, pero si eso sucedió fue por la calidad de jugadores que teníamos al costado. Si alguien brilla también en gran parte es a la colaboración de todo un equipo y ese fue nuestro caso. Todos dieron un nivel impresionante y si bien te pone contento el haber rendido, queda claro que la figura del "Ruso" se reflejó por lo que dieron otros compañeros, por lo que fueron los partidos, los triunfos.

-¿Qué siente cuando la gente se pinta su apodo en las remeras o cuando sus compañeros gritan el "¡Ru-so, Ru-so!"?

-Me pone muy contento, me enorgullece el reconocimiento y la verdad es todo nuevo, la euforia que se está viviendo con la selección y sobre todo en mi caso, porque no la tuve antes. Esperé diez años para poder vivir el sueño de estar en un Mundial y lo que vivo hoy es increíble. Sinceramente, lo voy tomando con tranquilidad porque todavía es como que estamos en una nube por el cariño de la gente.

-¿No cayó la ficha, entonces?

-Creo que no. A eso voy, por ahí internamente estoy muy contento pero no lo demuestro, es muy fuerte todo y creo que precisamos tiempo para darnos cuenta de lo que pudimos haber logrado.

-Visto el nivel de la final, ¿no cree que pudimos estar ahí?

-Estuvimos cerca, la rozamos. En la semifinal contra Holanda tuvimos 15 minutos fatales, tomamos goles que no se pueden recibir en este tipo de cotejos, pero también les hicimos dos goles a selecciones fuertes como la holandesa y la alemana. Estuvimos ahí, quizás por cansancio o desatención se nos escapó, pero nada más.

-Para usted, ¿cuál fue el mejor partido que jugó en el Mundial?

-Contra México, creo que fue en el que me paré mejor, en el que anduve más cerca de mi nivel.

-¿Y el peor?

-Ante Francia, quizás por haber sido el debut.

-Ahí, todos jugaron atados.

-Sí, sin duda. Por más que muchos teníamos varios partidos de selección, debutar en un Mundial fue todo nuevo y, sinceramente, parecía que era el primer día con la Celeste. Las emociones que vivimos yendo en el ómnibus hacia el partido eran diferentes a lo de las Eliminatorias y fue más el tema emocional el que nos hizo jugar tensionados y atados. Después contra Sudáfrica vino el afloje y mejoramos.

-¿Ese fue el puntapié para ver el verdadero potencial?

-Y sí, la victoria contra Sudáfrica fue importante por la manera en la que se dio, porque se quebró eso de que Uruguay no ganaba en los mundiales, porque hicimos tres goles. Eso abrió la puerta a la confianza y para entender que si jugábamos con tranquilidad podíamos llegar lejos.

-Ahora es imposible pensar, por la edad que tiene la mayoría de este grupo, por la experiencia que adquirieron, que lo que les depara el futuro será aún mejor.

-No es sólo la experiencia que se logró en el Mundial, en este plantel hay muchos jugadores jóvenes y son muy pocos los que podrían llegar a sufrir problemas por lo de la edad. Eso quiere decir que, en el caso de algunos, tendrían por delante hasta cinco o diez años de selecciones y eso da tranquilidad de que hay armas, de que se hicieron cosas importantes, y eso seguramente se va a volcar al futuro.

Lo que faltó

"No llegamos a la final quizás por cansancio o por 15 minutos fatales. Estuvimos ahí, rozando la final. Nos faltó un poco, nada más que eso".

COMO NIKE

El "Ruso" Pérez lleva a la perfección la publicidad de Nike: "Jugá para ser recordado", dice el enorme cartel que acompaña la pose del volante uruguayo.

El análisis.

"Contra México fue mi mejor partido del Mundial, fue en el que mejor me paré, en el que estuve más cerca de mi nivel. ¿El peor? Contra Francia".

"Espero que no termine pronto"

-¿Por cuánto tiempo más se podrá gritar por el "Ruso" en la selección uruguaya?

-Yo daré lo máximo de mí siempre, cuidándome siempre en la parte profesional para alargar lo más que pueda mi carrera y ojalá que sea el mayor tiempo posible. Año a año habrá que demostrar buen nivel para poder estar en la selección uruguaya, porque acá no hay que creer que se tiene que continuar por lo que se haya hecho en el pasado. Esperemos que esto no termine pronto.

-¿Dónde está su futuro? ¿Seguirá en Francia?

-Por ahora sí, me quedo en Francia.

-¿El interés de los grandes de España no se oficializó?

-En cada mercado de pases se habla, y he sonado en varios equipos, pero hasta ahora no hay nada.

Ovación digital

2 comentarios:

  1. Titán Gladiador Dios Griego Todo estos títulos y muchos mas le han dado al Ruso y le hacen justicia Un grande!!!

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Soy celeste, soy celeste... celeste soy yo!! ♫ ♫ ♪