lunes, 5 de julio de 2010

Optimisimo charrúa


Los jugadores de la selección de Uruguay buscarán dejar en alto el fútbol de América en la semifinal contra Holanda, y no dudan sobre sus opciones de ganar su tercera Copa Mundial de la FIFA en Sudáfrica 2010.

El volante Diego Pérez señaló que es "muy lindo" sentir que se representa a un continente. "Es una buena oportunidad para dejar bien representada a América. El fútbol es así, esta vez nos tocó a nosotros pasar y vamos a tratar de dejar bien parada a América", declaró el mediocampista.

"Quedan dos partidos para que nuestra selección pueda llegar arriba", dijo Pérez. "Lo vivimos con alegría enorme, pero creo que esto lo vamos a disfrutar más adelante, hoy estamos con la cabeza metida en Holanda, partido a partido como lo hemos hecho desde el inicio", manifestó el volante.

El delantero Sebastián Abreu indicó por su parte que "ser el único equipo de América es un orgullo, una responsabilidad", y que "el sueño y la ilusión de volver a alzar la Copa del Mundo siguen intactos".

Los jugadores ponderaron las virtudes de Holanda, insistiendo que tienen potencial para ganar. "Es una gran selección, con dinámica, exhuberancia física, un buen juego colectivo e individualidades de muy buen nivel. Pero humildemente creemos que tenemos argumentos futbolísticos para darle la pelea y poder pensar en la final", comentó el loco Abreu.

El plantel remarcó su optimismo de cara al choque con la oranje tras dejar en el camino a Ghana en un dramático encuentro. "En Uruguay para hacer historia hay que ser campeón del mundo; quedan dos finales, y es tan difícil como posible", sentenció a su vez el defensa central y capitán Diego Lugano, duda para el choque ante los holandeses.

FIFA

1 comentario:

  1. Ante la atenta mirada de medio billón de personas, resurge una vieja amenaza para el mundo deportivo, una nueva realidad que contrasta con tantas otras, un fantasma que recorre los corazones de todos aquellos cuya fe, creencias, y esperanzas en sus propios sueños han desaparecido, y esta grave amenaza económica, es a la vez una llamarada de fuego, que trata de contagiar su calor a otros, simplemente emanando alegría a su pueblo, diciéndole que todas las cosas que nos parecen imposibles en verdad son más que viables, son metas que podemos alcanzar.
    Si un pequeño grupo de veinte-tres personas pudo lograr esta felicidad, pudo generar alegría a todo un pueblo, imagínense que podría llegar a pasar si este ejemplo se propagase, le daría esperanza a este mundo de fe erratas. Algo que la vida me ha enseñado, es que la felicidad más grande de un pueblo se basa en las causas más comunes. He visto por las calles, rostros conocidos, rostros llenos de alegría, caras pintadas de color esperanza, y son todas esas las cosas que me llevan a pensar, que esta eventual guerra futbolística no es más que una manifestación de la alegría que significa para toda una nación.
    Uruguay es un país de tres millones de personas, pero estoy convencido, que esta pequeña porción del planeta no está sola en este conflicto, no está sola en está fiesta, sino que por lo menos medio billón de personas buscan que este grupo de veinte-tres jugadores cuyos nombres no deslumbran como los de otras naciones, hoy estén donde se encuentran, y a partir de ello puedan volver a levantar ese objeto, que más que un objeto, es un símbolo que nos genera esperanza para nuestra propia razón de existencia. Más que fútbol, esto es una lucha por los sueños, no sólo los de tres millones de individuos, sino de todos aquellos que se sienten identificados con esta situación; el saber que su causa todavía se encuentra en desarrollo, que está lejos de lograrse, pero que se puede cumplir. Muchachos, dejen en la cancha sus corazones si es necesario, dejen hasta su propia alma, pues su causa, representa la causa de muchas más personas, logren el infinito, y por fin llegaremos a conocer ese número tan anhelado…

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Soy celeste, soy celeste... celeste soy yo!! ♫ ♫ ♪