lunes, 26 de julio de 2010

“Soñé con hacer feliz a la gente y hoy soy un uruguayo realizado”

Recogiendo el cariño de la gente, el capitán anda de ciudad en ciudad, homenaje tras homenaje y no se cansa. El dueño del brazalete celeste fue una las piezas claves del proceso de la selección que terminó con el cuarto lugar en Sudáfrica 2010. Estando en Carmelo se hizo un parate para dialogar con Ultimas Noticias, originando esta nota en la que el popular “Tota” aparece tal cual es.

-Hablar con el capitán de la selección no está fácil.

-(Risas). Lo que pasa es que mi celular no para de sonar y cuando estoy en algún evento se me hace imposible escucharlo, pero creeme que cuando tengo un minuto, hablo, no hay problema.

-Vos sabés que la gente quiere leerte, saber algo más de Diego Lugano, ese que está levantando las ventas de la número 2 celeste.

-Ni que hablar, ni que hablar. Es lógica la avidez de la gente por vernos, por tocarnos o llamarnos la atención de alguna manera para brindarnos su cariño.

Estos días que estamos en Uruguay, hay algo que nos sigue sorprendiendo y es eso, el calor que nos manifiesta la gente. Es increíble, pero en esta semana estuve por varias ciudades del interior y pasé por varios barrios de Montevideo y a cualquier lugar que vas, gente de cualquier edad, de cualquier clase social, te da la gracias y más gracias y esa es la palabra que más se repite.

-Y ese es el fruto del Mundial que hicieron. ¿Pensaste que iba a ser así?

-Uno de repente, de verla tan difícil, se atrevió a soñar y quizá por la magia del fútbol y por algo especial que este grupo debe tener, hemos causado eso en la gente y en los niños.

Todo eso nos llena de orgullo y sin duda también que lo tomamos con cariño sí, pero con la responsabilidad de que ahora debemos seguir haciendo cosas buenas para nuestro país. No tenemos que quedarnos con ese cuarto puesto.

-Todo se encamina a la continuidad, pero aún debe haber cosas para mejorar, imagino.

-Por supuesto. Sin duda que Uruguay tiene mucho para mejorar y crecer desde todo punto de vista. Esta selección llegó adonde llegó porque tuvo un trabajo de base, de años de trabajar con el mismo cuerpo técnico, cosa rara acá en Uruguay donde lo normal es cambiarlo al menor resultado adverso. Tenemos muchos partidos por delante, fechas Fifa y otras cosas que a Uruguay le vienen muy bien y que en otros momentos no llegaban. Todo eso sirve y de acá para adelante, teniendo en cuenta y explotando lo que hicimos en Sudáfrica y sabiendo cómo es el mundo del fútbol, debemos entender que con lo que tenemos no alcanza. Se tiene que ir modificando otra cantidad de cosas, seguir creciendo como país, como deporte y como fútbol.

Toda esta experiencia tiene que servir para que mucha gente se dé cuenta y empiece a apoyar al fútbol de otra manera. Que no se olviden en un par de meses.

-En cuanto a eso, dejaste un claro mensaje el día del homenaje realizado en el Palacio Legislativo.

-Claro. Sin duda que así debe ser. Creo que lo que quedó en claro con nuestro trabajo en el Mundial es que se puede jugar de igual a igual, pero esas selecciones y otras que quedaron afuera, todas son de gran poder, apuestan al fútbol de otra forma, con otro respaldo y con políticas concretas para el fútbol. Apuestan muy fuerte por este deporte y también por otros.

Por ejemplo, lo de España no es casualidad. No sólo es Campeón del Mundo en fútbol, sino que también lo logró en basquetbol, tiene números uno en tenis, en automovilismo y consigue títulos en muchas disciplinas. No es casualidad, sucede porque el gobierno se comprometió con el deporte hace 30 años y los frutos comienzan a verse.

En Uruguay habrá que buscarle la manera. Seguramente hay gente mucho más capacitada que yo para hablar del tema, pero sin duda que llegó el momento de darnos cuenta que en este país el deporte y en especial el fútbol, fue, es y seguirá siendo fundamental. Es motivo de identificación nacional y es nuestra carta de presentación ante el mundo, pero por sobre todo es una forma de desarrollar valores sociales en muchos niños.

Esperemos que todo esto sirva y sea asumido con responsabilidad y compromiso por el bien del país.

-Volviendo un poco al Mundial. ¿Cuándo la viste complicada?

-Nunca. Este grupo no pensó nunca en estar complicado dentro o fuera de la cancha. Se tiró parejo y para adelante. Se perdieron esos dos partidos al final, pero todos quedamos tranquilos porque quedó claro que la historia pudo haber sido otra. Diferentes factores jugaron en contra nuestra en esos dos juegos. Antes, el penal a favor de Ghana al fin del alargue fue lo único que me hizo un nudo en la garganta.

-Sí, pero eso tuvo un final feliz y aún recordamos tu loca carrera para festejar el penal de Abreu, estando vos lesionado.

-Pahhh, sí. Estábamos todos abrazados esperando que el "Loco" patease y cuando la pelota entró, salté y arranqué a correr con todos cuando el dolor me hizo recordar la lesión y seguí en una pierna hasta el grupo que comenzó los festejos. No era para menos, estábamos alcanzado las semifinales.

-Por esa lesión faltaste con Holanda, pero jugaste contra Alemania. ¿Cuánto de locura y cuánto de sensatez tuvo tu rápida reaparición?

-Más que nada lo que puse ante todo fue la responsabilidad que tengo por con el grupo, aunque te miento si digo que no arriesgué.

Lo que sí tuvo fue mucho trabajo del cuerpo médico, mucho de confianza de mis compañeros, del técnico y también el deseo de querer estar en un partido tan importante, a pesar de que después del partido con Ghana parecía imposible volver a jugar en menos de un mes, pero me dije que haría todo por estar ese día y pude llegar.

Uno al querer estar, por ahí arriesga un poco y aguanta más un dolor, pero el deseo de estar siempre puede. Jugué y pude terminar bien, pero estos días de descanso sirven para recuperar, porque alguna secuela seguro queda por ahí.

-Con todo lo que están haciendo, ese descanso es relativo.

-Claro. Son pocos los días para estar por acá y cuanto más los aprovechemos mejor, por lo que quizás no pueda sentarme un rato tranquilo. Estamos con la familia para todos lados. Hay muchos amigos y familiares para visitar y todo ello entre homenajes, eventos y otros compromisos a los que estamos concurriendo día tras día.

Mis hijos y mi señora por ahí entienden esto de estar rodeado de gente porque es lo que se vive en Turquía, pero acá es diferente. Se siente ese cariño especial.

La familia Lugano partirá a Turquía mañana martes, donde el Fenerbahce, el equipo de Diego, lo está esperando con un gran recibimiento.

Karina, su esposa, y los hijos Nicolás, Thiago y Bianca marcharán nuevamente hacia Europa detrás de papá, el capitán de la selección uruguaya.

TUYA Y MÍA CON LUGANO
Para no “acalambrar” a Lugano con las preguntas banales que todos le hacen, le pedimos su reflexión acerca de hechos y personas, todo relacionado a la Copa del Mundo y encontramos interesantes pensamientos.

EL PLANTEL
Impresionante. Los 23 tuvieron una participación e importancia tremenda en todo lo sucedido, por muchas cosas que se vieron y otras tantas que no se vieron. Incluso aquellos que quedaron afuera del plantel como el 'Malaka', el 'Japo', el 'Tata' y también otros como el 'Cebolla', Bruno Silva, Fabián Carini que estuvieron permanentemente mandando mensajes, apoyando y manifestando el orgullo que sentían por ver a la celeste tan bien en el Mundial.

Eso demostró un gran amor por la camiseta como el que tuvieron aquellos que jugaron muy pocos minutos como el caso de Eguren, 'Nacho' González, el 'Loco' o los arqueros Castillo y Silva que no pudieron jugar.

EL MAESTRO
Sin duda que fue la cabeza de todo este proceso. Una persona muy inteligente, con mucho conocimiento de fútbol que quiso traer a nuestro fútbol una organización y un trabajo desde juveniles que no se había hecho antes en el país.

La dirigencia del fútbol uruguayo debe hacerse eco de lo sucedido y utilizar esta experiencia con inteligencia. Hay que aprovechar todo lo que Tabárez le da al fútbol uruguayo que va más allá de un dibujo táctico o poner once jugadores en la cancha. Los que trabajamos desde hace tiempo a sus órdenes y vemos cómo las selecciones juveniles, crecieron en su proceso y lo que se quiere hacer de futuro, no lo debemos dejar pasar por alto, sino que debemos respetarlo y apoyarlo al máximo.

KIMBERLEY
Excelente. Nos permitió estar en un lugar tranquilo y muy íntimo donde todos nos pudimos interiorizar de nuestras vidas y realidades. Desde esa tranquilidad fue que se pudo encarar cada uno de los partidos. Nos vino muy bien, porque de por sí los uruguayos somos muy pasionales y llevamos a la cancha toda nuestra adrenalina, pero la tranquilidad y comodidad de Kimberley fue factor de nuestro logro.

DIEGO FORLÁN
El mejor jugador del Mundo. Un "Clase A" dentro y fuera de la cancha con un don de gente impresionante y con quien se cuenta siempre.

LUIS SUÁREZ
Otra "Clase A" y seguramente un próximo mejor jugador del Mundo, que en este Mundial actuó como un crack y además fue protagonista de algo que lo dejará grabado para siempre como la atajada en el partido con Ghana. Una fiera Luisito.

ASAMOAH GYAN
Un gran jugador al que le tocó pasar por un momento que nadie quiere pasar, pero que en el fútbol se está permanentemente expuesto a eso y por suerte nos benefició a nosotros.

EL BRAZALETE
Lo más grande que me pasó como reconocimiento personal. Desde que a los 25 años tuve la oportunidad de llevarlo por primera vez con la celeste en el pecho, me propuse intentar ser un capitán como los de antes, adaptado a los tiempos modernos porque todo cambia en la vida y también en el fútbol, pero sin dejar de lado lo que nos enseñaron grandes capitanes del fútbol uruguayo. No se si llegaré a lograrlo, pero lo hago con respeto y humildad.

EL CUARTO PUESTO
Creo que es importantísimo para nuestro fútbol, pero los jugadores estamos aún con ese saborcito amargo de que pudo haber sido aún mejor. El uruguayo tiene con qué dar pelea, pero no debemos conformarnos con eso y pensar que está todo bien, sino va a pasar como con lo de 1970, esperando 40 años para volver a ser protagonista.

LA CELESTE
Es sin duda, lo que identifica a nuestro país y no desde ahora, sino que desde comienzos del siglo veinte cuando en nuestro país no teníamos un arraigo propio, no teníamos un sentimiento nacionalista, ya que nosotros mismos nos llamábamos de Banda Oriental. Existía la Guerra Grande y el país estaba dividido en varias partes. Luego apareció el fútbol con la celeste logrando varios triunfos, y desde ahí nos identificamos como país y como sociedad. Hoy, casi 100 años después, ese arraigo es el mismo y la demostración de la gente con su unión antes, durante y después del Mundial, demuestra que la celeste y el fútbol en este país es mucho más que una indumentaria deportiva, es nuestra marca registrada y debemos cuidarla desde todos los ámbitos.

BRASIL 2014
Y bueno... Sin duda que será un Mundial muy especial para los uruguayos. Más que por ser en Sudamérica o en un país vecino, será por esa especial historia que tenemos los uruguayos con los brasileños. Uno sueña muchas cosas, pero se debe estar muy tranquilo, faltan cuatro años y debemos trabajar para llegar.

DIEGO LUGANO
Que lo digan los demás mejor, pero se trata de un simple uruguayo que desde niño empezó a jugar pensando en estar donde estoy. Mi sueño era triunfar, jugar en la selección y poder hacer feliz a la gente y hoy puedo decir que soy un uruguayo con sueño realizado en base a trabajo, sacrifico y al día a día.

“YO TENÍA QUE ESTAR AHÍ”
Al momento de hablar con Diego, su equipo, el Fenerbahce, estaba jugando un partido de preparación ante el clásico rival Galatasaray.

Siguiéndolo por internet sabíamos que el juego se había parado unos minutos por una refriega. Fenerbahce se había quedado con un hombre de menos y luego anotó un gol, por lo que iba ganando cuando se armó. Le contamos esto al capitán y le dijimos que se había "salvado" de la piñata por estar acá de vacaciones. Su respuesta refleja su pensar y la forma en que vive dentro de un campo de fútbol.

"¡¿Qué me voy a salvar?!, si en los clásicos el que arma todos los líos, soy yo. Tenía que haber estado ahí, no te puedo creer. (risas). ¡Me dejás como loco!

Sabés que es un amistoso en Alemania y hay más de 70.000 personas. Ese clásico es lo más loco que me tocó vivir. Es lo más pasional del mundo, por lejos.

Incluso la Fifa hizo una estadística donde mide la rivalidad, aunque no sé cómo lo hace, y puso el clásico Fenerbahce-Galatasaray como el más duro de todos. Mirá lo que me perdí (risas)".

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