jueves, 29 de julio de 2010

"Uruguay es competitivo, sin estar bien organizado"

Sebastián Eguren y su familia abordaron el mismo vuelo que Lugano. El volante, que ahora defenderá al Sporting de Gijón, también regresó al viejo continente lleno de gozo. "Me llevo muchísimo cariño y un recuerdo gigante de todo. De la banda, del grupo, de la gente que nos esperó y del cariño que nos han dado día a día. De la sonrisa en la cara de los gurises cuando te ven. De todo esto", dijo señalando a una jovencitas que le solicitaban autógrafos. "Sobre todo la onda que se generó con la selección, antes no pasaba", agregó.

"Creo que los resultados del Mundial ayudaron. Costó mucho la clasificación y había que disfrutarlo. Sabiendo lo que nos cuesta no podíamos perder la oportunidad de disfrutar algo, que yo me di cuenta, es lo más grande. Uno de los eventos mundiales que mueve más gente y más entusiasmo", dijo el volante que reconoció que no imaginaba que iban a terminar entre los cuatro primeros. "Cuando se va a un torneo de este tipo todos van con la ilusión de ganarlo. Lo que pasa es que algunos lo hacen con mucha presión y otros con menos. Nosotros fuimos con menos", explicó.

"El máximo orgullo es que Uruguay es competitivo a pesar de no estar bien organizados y de no tener buena infraestructura. Y a eso hoy hay que sacarle rédito, pero no hay que olvidarse que hay que mejorar una cantidad de cosas", finalizó uno de los ideólogos de la Fundación Celeste.

Una de Lugano y otra de Eguren

Recibimiento al capitán

A Lugano lo esperaba otro gran recibimiento en Estambul. Es que como Turquía no fue al Mundial, los hinchas dividieron su corazón entre los países de los futbolistas que juegan allí. Y Lugano era el único jugador del popular Fenerbahce, en el Mundial. Ayer, empataron 2 a 2 por la PreChampions con el suizo Young Boys Bern. Los directivos querían que Lugano regresara la semana pasada para jugar, basándose en que a pesar de la lesión estuvo ante Alemania en el Mundial. Pero debe recuperarse bien.

Cuatro nuevos asturianos

Eguren, que retornó a Montevideo desde Sudáfrica junto a sus compañeros, viajó al día siguiente a España para arreglar su situación con el Sporting de Gijón y buscar a su familia. Se perdió la caravana y el acto en el Palacio Legislativo pero necesitaba ver a los suyos, sobre todo teniendo en cuenta que su segundo hijo, Thiago, nació tres días antes de que él viajara a Uruguay para la preparación celeste para el Mundial. Cecilia, su esposa sueca, Manuel y Thiago disfrutaron de unos días en Montevideo junto a papá.

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