domingo, 22 de agosto de 2010

"Tengo la expectativa de trabajar lo antes posible"




En el Museo del Fútbol del Estadio Centenario el ex entrenador de la selección uruguaya no quiso referirse a ningún aspecto que tuviera relación directa con su posible renovación, sin embargo dio algunas pautas. Además, evocó los principales momentos de su proceso que culminó con la cuarta posición en el Mundial de Sudáfrica 2010, entre los que destacó el amistoso jugado con Suiza y el durísimo instante vivido cuando parecía que la clasificación al torneo ecuménico se alejaba. Está sumamente feliz de la integración que se logró entre la afición y los jugadores y consideró que los uruguayos se sintieron identificados con la humildad, el bajo perfil y la adhesión que tuvieron sus futbolistas. Aclaró que sus elogios no van en desmedro de procesos anteriores y hasta reconoció que el entorno en esta oportunidad colaboró muchísimo para el éxito deportivo. Paralelamente, precisó que no le fue doloroso armar la lista de 23 jugadores y que tuvo la satisfacción de que los futbolistas que fueron eliminados se dirigieron al Complejo Celeste para despedir a los que viajaban al continente africano para disputar la Copa del Mundo.

EDWARD PIÑÓN

- ¿En algún momento le fijó un plazo a la AUF para definir su renovación?

- No. Pero sí tengo la expectativa de poder ponernos a trabajar lo antes posible, si es que la posibilidad de que sigamos nosotros sigue vigente y se concreta, porque hay muchísimas cosas para hacer.

- ¿Cree que la actuación en el Mundial fue lo que, en definitiva, le permitió al hincha valorizar más su trabajo?

- Puede ser, sí, porque la reacción de la gente haría indicar eso. Además, esto fue la culminación de algo porque a los futbolistas en el vestuario, después del partido contra Costa Rica, les dijimos que habíamos conseguido la meta, pero también que eso no terminaba ahí, porque nos había dado la posibilidad de jugar el Mundial y había que ir a disfrutarlo, sabiendo lo que significaba, la trascendencia que tenía.

- ¿El partido amistoso contra Suiza fue lo que le permitió ver dónde estaban parados?

- Sí, para mí fue muy importante. En ese momento no echamos las campanas al vuelo pero fue trascendente. Después del partido se me acerca (Diego) Forlán que había jugado un tiempo sólo y me dice "maestro, usted se dio cuenta de lo bien que jugamos". Estaba sorprendido, y le dije que sí, que habíamos jugado bien y que la primera lectura que sacaba era que podíamos jugar así. Ahí ellos empezaron a hacer cuerpo de que en el Mundial podíamos hacer cosas que las tensiones y las presiones de las Eliminatorias no nos permitieron.

- ¿Cuáles fueron los momentos más emocionantes?

- Cuando entraban los jugadores a la cancha. Esas siete veces son inolvidables. Desde el banco veíamos la entrada de los equipos y yo miraba a mis jugadores uno por uno y estaba seguro de que llevaban a la cancha todo lo que habíamos vivido en todos estos años: la responsabilidad, la personalidad, el temperamento, la unión grupal. Por eso, y sumado la reacción de la gente, se ha valorado mucho la adhesión de los futbolistas a este proceso de trabajo y la manera de hacer las cosas.

- ¿Qué fue lo que más le sorprendió de la gente?

- Sus mensajes. En un libro que editó el Banco de Seguros con 200 y pico de mensajes seleccionados entre algunos miles, la mayoría fueron escritos por mujeres y se refieren al porqué el agradecimiento, así como a las cosas que mostró este grupo. Las palabras que más se repiten son humildad, entrega, amor a la camiseta, la garra, algunos le agregan charrúa y algunos le anticipan verdadera para diferenciarla de otra que era más impotencia que garra. Esas cosas están basadas en la manera de ser de este grupo, en el trabajo que tuvo encima y en la confianza grande que tenía en sus posibilidades. Eso no se logra con ninguna propuesta, si uno no encuentra gente que lo reciba y lo lleve a cabo, adentro de la cancha, la cosa no camina.

- ¿Considera que la actuación en el Mundial fomenta un mayor respeto de los rivales?

- Hubo mucho reconocimiento, y no sólo interno si no desde el exterior. A mí me han acercado notas de revistas extranjeras y todos hacen comentarios elogiosos sobre lo que mostró Uruguay y sobre todo de su imagen de su equipo. Eso ha sido muy importante y no solo para estos futbolistas si no para la imagen de un país, porque hay datos muy concretos sobre que una de las palabras más buscadas en Internet fue Uruguay porque despertó el interés de mucha gente.

- ¿Es la señal para seguir?

- Si en todo el mundo hay países que han salido adelante porque han tenido procesos largos, insistieron en la organización y tuvieron claro adónde querían llegar, por qué nosotros no podemos hacer un poco más lógica la realidad de nuestro fútbol. Hay que seguir intentándolo, podemos tener problemas, pero decir que somos inviables es casi como una sentencia.

- ¿No cree que nuestra estructura es arcaica?

- Esa es una de las cosas para revisar y para plantearse. Las imágenes tan fuertes que manda el fútbol son aprovechadas en todo el mundo por el empresariado y no para regalarle dinero al fútbol si no para buscar una devolución; y eso lo tienen ligas importantes y algunas que han dado pasos gigantescos en los últimos tiempos, como puede ser la Federación chilena. Me parece que algunos de esos beneficios de la modernidad podemos intentar traerlos acá.

- ¿Es viable que le pidan a Tabárez una mano en ese sentido?

- No. Ni cerca puedo estar de la capacidad de algunos dirigentes que conozco acá que son muy buenos. Acá tenemos que defender ideas comunes, tenemos que imitar ejemplos que se dan en algunos lados, si me apura le digo que hasta copiar los buenos ejemplos y no tanto tener esa unión para hacer cierto corporativismo. Está bien la solidaridad, pero no se ayuda defendiendo modelos o situaciones que son inviables y que están totalmente anacrónicas. Así estamos perpetuando cosas que podrían ser mejoradas.

- ¿Cuándo se dio cuenta que había formado el grupo ideal?

- Estos muchachos perdían un partido y lo sentían mucho, pero siempre iban al encuentro siguiente metidos en ello. Muchas veces dicen que los futbolistas europeos son más fríos, más profesionales y yo creo que son menos hinchas, en el sentido que por la formación que tiene el futbolista uruguayo, por lo que le cuentan los padres, están muy pendientes de las reacciones de la gente.

- Perdón, pero ¿hubo algún momento especial?

- Le cuento algo que ocurrió que me parece que pinta bien cómo era este grupo, las convicciones y las fortalezas que tenía. Jugamos contra Brasil, perdimos por goleada, después vamos a jugar contra Venezuela y empatamos 2-2, y habíamos quedado golpeados. Aunque todavía quedaba camino por andar no era una situación fácil, y en un momento que anduvo por Montevideo, (Diego) Lugano se apersonó al cuerpo técnico y dijo que todos los jugadores estaban en contacto permanente y nos quería transmitir cuál era el pensamiento de todos, que las cosas se habían hecho bien, y dijo "vamos a clasificar. Estamos convencidos". Yo no estaba bajoneado, pero lo tomé como un intento de los futbolistas de hacer ver que ellos tenían su compromiso asumido y de hacer ver al técnico de que no se encontraba solo, que no se le pasara por la mente que los jugadores iban en otra dirección. Eso pasó, y lo digo sin permiso de Lugano, porque es positiva y habla de cómo fue la cosa. Creo que por eso se clasificó y es lo que reforzó las condiciones que se podían tener.

- Fue notorio que, a diferencia del Mundial de 1990, esta vez no quiso realizar una gira previa, como para darle descanso a los futbolistas. ¿Qué otra cosa aplicó de la experiencia anterior?

- Uno del punto de vista de lo que intenta en el fútbol es lo mismo, porque la propuesta que se hizo en la selección, me refiero a los aspectos futbolísticos y al manejo del grupo, fue lo mismo que en Peñarol, en Boca, en el Cagliari en la primera época. Hemos conseguidos cosas en el sentido grupal, la adhesión, la capacidad para intentar luchar hasta el final para conseguir las cosas. Y eso forma parte de la experiencia y no es que se haya nacido con eso, se han ido incorporando. Aceptando, además, que desde 2006 hasta el 2010 uno también ha ido evolucionando y ese relacionamiento ha tenido un mejoramiento en la medida que hemos avanzado juntos. Pero también tiene mucho que ver el entorno en el que se desarrollan las cosas.

- ¿Cómo qué?

- Lo que pasa es que cuando uno habla de esta selección se tiene que cuidar mucho de aclarar que no la está comparando con otra, porque a mí me tocó también estar en un proceso anterior y no tengo más que palabras de agradecimiento y de elogio por las personas que dirigí en el 90, personas que han estado en la historia del fútbol uruguayo, no sólo en la selección si- no en los clubes que defendieron o en grandes logros del fútbol internacional, pero les tocó un entorno más confrontativo, que era imperioso tomar posicionamientos y estar en un período de enfrentamientos. Eso uno lo vivió y la consecuencia de las valoraciones y del alineamiento que uno mismo pudo tener en ese momento son cosas que no hacen bien porque siempre desgastan y los sacan a todos, y fundamentalmente a los futbolistas, de la concentración que deben tener para encarar.

- Es cierto, y esta vez no hubo combate con los dirigentes.

- Ojo, en esta selección no hay futbolistas que hayan renunciado a algún principio ni que no hayan cuestionado el hecho de ser los últimos de América en remuneración, cosa que le ha pasado al entrenador también, pero en su momento lo plantearon y lo discutieron en un ámbito que no salió en los diarios ni en las noticias de la televisión. Defendieron sus derechos como hay que defenderlos, pero siempre de antemano conscientes de que nada iba a entorpecer la preparación de la selección ni la concentración de ellos para esa preparación. Y si les tocaba perder se las iban a bancar y quizás en algún momento la harían público, pero siempre dándole prioridad a las cosas.

- ¿Se progresó?

- Sí, son avances, sobre los que hemos mejorado, pero no quiere decir que estos sean mejores o peores que los anteriores o en alguna oportunidad que no se consiguieron los resultados que se querían todo estaba mal. Yo no puedo hacerme cargo de eso, sí de lo del 90 porque yo lo viví y también de esto, pero son muy odiosas las comparaciones cuando se comparan épocas y circunstancias diferentes. Creo que en estos momentos nosotros procuramos que ellas estuvieran dentro de ciertos lineamientos y eso fue mérito del cuerpo técnico, futbolistas, colaboradores, cuerpo médico, grupo directriz, todos tuvimos en lo mismo. Pero a veces no se da así y eso lo tenemos que aprender. El hecho de que sigamos, si nos toca, en la selección buscando las mismas cosas, profundizándolas, aspirando a los mismos niveles de protagonismo que tuvimos en este Mundial, no es una garantía de que lo podamos lograr.

- ¿Seguirá siendo todo tan difícil?

- Sí, uno ve lo que es Chile, comprueba lo que hizo Colombia en los Juegos Odesur, en un momento que las inversiones en el ámbito deportivo en ese país están siendo importantísimas, que ha traído entrenadores históricos para empezar un proceso. Entonces, Ecuador y Paraguay ya han demostrado lo suyo y para nosotros va a seguir siendo tan o más difícil que antes por los rivales que vamos a enfrentar y por lo duras que son las Eliminatorias. Creo que partimos de una base importante.

- ¿No cree que ahora empezaremos mejor porque, por suerte, ya se cayó la mochila del pasado?

- Lo que quiero decir es que no hay garantías porque esto es fútbol. Lo que hemos sacado es el mal uso, que se le pretendió dar, de que Maracaná está allá y es el ejemplo que hay que mirar porque nunca más vamos a acercarnos. Pero no que Maracaná ya no es tanto como lo que era, porque sigue emocionando y a medida que pase el tiempo va a ser cada vez más grande. Ya no lo usaremos como castigo y las cosas van por caminos diferentes. No estoy renegando de Maracaná, al contrario, cada vez me maravillo más y cada vez me siento más orgulloso de haber nacido en el país de esa gente.

- Insisto, ahora es como que se tomará de referencia lo realizado en Sudáfrica y los jugadores comprobaron que pueden lograr los objetivos.

- Lamentablemente tuvimos una continuidad histórica que se vio interrumpida por muchos años, y si bien yo no sé si la vamos a reivindicar con cuartos puestos o con cosas mejores o algo más modesto, lo que tuvimos ahora es la confirmación de que son posibles.

- ¿Fue doloroso armar la lista de 23?

- No. Mejor dicho, siempre dejamos la posibilidad hasta último momento, pero creo que un entrenador tiene la obligación de estar pendiente del tema, de tratar de definirlo lo más rápido que pueda. No es fácil y tampoco hay que apresurarse demasiado como lo hicieron algunas selecciones por el sólo hecho de quitar la presión que hay cuando las cosas se hacen a último momento. Por ejemplo, los futbolistas que estuvieron eliminados a los pocos días vinieron a visitar a la selección. El "Cebolla" Rodríguez vino a saludarnos antes que nos fuéramos para el Mundial y era uno de los que hubiera querido estar.

- ¿La eliminación del "Cebolla" fue la más difícil?

- No sé si la más difícil, nosotros teníamos claro lo que era el Mundial y le dimos prioridad a la idea de tener jugadores que desde el primer partido estuvieran a disposición. De hecho, de los 20 jugadores de campo que llevamos todos tuvieron alguna participación. Fueron las circunstancias que determinaron que eso no pudiese ser y el entrenador lo debe asumir. Las cosas se tomaron con menos dramatismo, más allá del dolor que pudo haber generado.

"Me gustó el respeto hacia la selección"

-¿Vio el partido de Uruguay-Angola?

- Sí.

-¿Le gustó?

- No me quiero referir mucho a eso.

-¿Le costó ver que no estaba ahí?

- Fue raro, fue raro, pero me gustó mucho la profesionalidad que mostraron todos, porque yo interpreté que en la medida que fueron pasando los minutos algunos fueron sufriendo el hecho de que no estaban en su mejor forma futbolística, y también el respeto hacia la selección y el resultado. Eso es algo sobre lo que insistimos mucho.

-¿Uruguay corría más riesgos?

- Creo que sí, que es así. Pero siempre respondieron así y ahora cuando se van consiguiendo cosas se tienen más responsabilidades, hasta me ha llegado que desde el banco todos decían: "muchachos, vamos que hay que ganar".

-¿Habló con Juan Verzeri?

- No. Mejor dicho sí, cuando lo contactaron para que se hiciera cargo de ese partido. Me llamó y le dije que me parecía coherente que recurrieran a uno de los entrenadores que están trabajando en las selecciones nacionales.

-¿Habló de la lista?

- Una de las cosas que nosotros aclaramos con (Sebastián) Bauzá y con la gerencia es que el entrenador que fuera designado era el que tenía que hacer las reservas y las convocatorias. Era una cuestión de respeto y de coherencia.

-¿La AUF le llegó a plantear que dirigiera ese partido?

- No, porque yo enseguida aclaré que no.

Lo dijo Tabarez..


Estructura

"Me parece que algunos beneficios de la modernidad podemos intentar traerlos acá".

Imagen

"Desde el banco miraba a mis jugadores y estaba seguro que llevaban a la cancha todo lo que habíamos vivido".

AUF

"Está bien la solidaridad, pero no se ayuda defendiendo modelos o situaciones anacrónicas".

"Muchas veces nos dominó la cultura del bajón"

- ¿Se mataron los mitos de que la FIFA no nos quiere, los jueces están en contra de Uruguay, los otros ganan porque son más poderosos económicamente?

- Todas esas cosas podrían existir, pero porque en algún momento si existen se van a terminar. Lo que creo que tenemos que terminar es con usar eso de la pequeñez o la pobreza como una apertura de paraguas permanente. Son datos de la realidad que tendrían que servir para valorar cuando conseguimos algunas cosas positivas pero no para ya de antemano seguir en una cultura de bajón que muchas veces nos dominó. La calculadora fue el invento cumbre de eso, el mensaje de la calculadora era que por más que hagamos siempre vamos a depender de los otros. Creo que demostramos que podemos intentar cosas que están basadas en rodear a todo lo bueno que puede tener históricamente el fútbol uruguayo.

- ¿No cree que es un logro importante que los niños pidan hoy las camisetas de Forlán y Suárez en lugar de las de Kaká y Messi?

- Recibí una carta de un entrenador de baby fútbol de Santa Lucía que me hablaba de eso. De que estaba bien que fueran con camisetas de ídolos del fútbol, pero está mucho mejor que vayan con camisetas de Uruguay. Eso ha sido un cambio que se ha operado, de la misma manera que la gente participó con el equipo. Porque la gente se disfrazó, se pintó, hizo cosas que no estaban adentro del perfil que tenemos los uruguayos y eso es una cosa bonita. Algo pasó, se creó un afecto y está basado en que el uruguayo quiere que le sean reconocidas sus características: humildad, perfil bajo, dejar todo en la cancha.

OVACION

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