jueves, 4 de noviembre de 2010

Zerbino, el motivador celeste

Gustavo Zerbino, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia aérea de Los Andes de 1972, fue uno de los “motivadores” a los que recurrió el cuerpo técnico de la selección uruguaya para levantar el ánimo de los jugadores durante el proceso de Eliminatorias. 

El actual presidente de la Unión de Rugby del Uruguay contó al sitio web de la FIFA algunos de los detalles a los que recurrió para ayudar anímicamente a la celeste. 

Su primer contacto con el grupo fue en setiembre de 2009, en uno de los momentos más complicados de la selección en las Eliminatorias. 

Uruguay había caído sorpresivamente ante Perú en Lima y la clasificación a Sudáfrica estaba más que complicada. Debía enfrentar a Colombia en el Centenario.

Soy íntimo amigo de Pablo Forlán hace muchos años, el papá de Diego, por lo que acepté con gusto la invitación de los jugadores para dialogar con ellos en un momento difícil”, comentó Zerbino.

En su primera charla apeló a su experiencia vivida en Los Andes, donde pasó 72 días con temperaturas de 30° bajo cero. Además, mientras esperaban una ayuda, el grupo se enteró por radio que se suspendían las tareas de rescate.“Me tomé de eso cuando me senté a hablar con los jugadores la primera vez. El ambiente no era el mejor, por lo que les dije la verdad”, destacó.

Luego repasó su diálogo con los futbolistas: “Cuando le dije a mi entorno que venía me dijeron que estaba loco. Que ustedes son unos hijos de p…, que están muertos y ya no tienen chances de salir adelante. Bueno, lo mismo que escuché sobre mí cuando estaba en Los Andes. Que estaba muerto y vendrían a buscar mi cadáver en unos meses. Si me lo creía, estaba muerto. Tuve que comprometerme conmigo mismo, convencerme de que soy yo el que tiene que salir adelante. Cambiar la mentalidad”, argumentó.

Tras la charla, la celeste derrotó a Colombia por 3-1 en el Centenario. Luego lograría su pasaje al Mundial tras el repechaje ante Costa Rica.

Hicieron lo que debían: tomar todo ese entorno para conectarse con el mecanismo interior que les permita salir adelante en la adversidad”, comentó Zerbino. “Nadie los iba a salvar si no se salvaban ellos mismos. Y lo entendieron. En mi caso, recuerdo haber juntado cartas y pertenencias de mis compañeros fallecidos en la montaña para entregárselos a sus familias. Cuando me sentía que iba a caer, pensaba en eso y seguía adelante”, agregó.

Luego, el sobreviviente de Los Andes tuvo otra charla antes del viaje de la delegación a Sudáfrica. “La tercera, por cábala, dijimos que la haríamos antes de jugar la final en Sudáfrica. No llegaron por poco”, agregó.

Sobre la actuación en el Mundial, Zerbino destacó el mérito del Maestro Tabárez, “un hombre humilde y trabajador”, y de los jugadores. “Forlán fue un fiel representante de lo que dejó el grupo por la camiseta. Jugó lesionado, fue elegido el mejor del Mundial y resultó el primero en comprometerse”, indicó.

Observa

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Soy celeste, soy celeste... celeste soy yo!! ♫ ♫ ♪