domingo, 26 de diciembre de 2010

"No quiero que termine el 2010"

Luis Suárez está de vacaciones. Y las disfruta como nunca. Es que son las primeras con su hija, Delfina, de cuatro meses y medio.

Llegó a Uruguay el 11 de diciembre, se quedó unos días en su casa de Solymar y luego se fue más al este. Pasó una semana a todo sol en la zona de Solanas. Y volvió a Solymar donde Delfina recibió sus primeros regalos de Papá Noel. Allí también pasará fin de año en familia y luego viajará de regreso a Amsterdam.

Los futbolistas del Ajax que disputaron el Mundial tenían libre desde el 23 de diciembre hasta el 6 de enero. Pero su suspensión de siete fechas en la liga holandesa le permitió adelantar el viaje a Uruguay. Eso sí, deberá presentarse en Amsterdam el domingo 2 de enero, cuatro días antes que todos sus compañeros del Ajax que jugaron el Mundial con Holanda.

"No quiero que el 2010 se termine nunca. Fue un año para no olvidar jamás por todo lo que viví en lo emocional. Lo del Mundial y el nacimiento de mi hija. Y también los premios personales que recibí. Todo eso significa mucho para mí, sobre todo con la edad que tengo", dijo Suárez.

Es que el goleador tiene sólo 23 años, pero ha vivido tantas cosas que parece que fuera mayor. Debutó en la Primera de Nacional en la Copa Libertadores en mayo del 2005 frente a Junior de Barranquiilla. Esa noche estuvo en el banco y entró a pedido del técnico Martín Lasarte. Tenía solamente 19 años. A fines del 2006 pasó al Groningen de Holanda donde jugó una temporada. El Ajax, no tardó en contratarlo.

Jugó el Mundial Sub 20 en Canadá y debutó oficialmente con la selección mayor en el primer partido de la era Tabárez frente a Bolivia en Montevideo. Uruguay ganó 5 a 0 y el salteño convirtió un gol. Y estuvo en Sudáfrica donde tuvo un papel preponderante. "Ni yo mismo creo las cosas que me han pasado con sólo 23 años. Todo fue muy rápido. Cosas que ni imaginaba cuando tenía 15 años. Lo disfruto mucho".

LA MANO. En Sudáfrica fue un héroe, y no sólo por los goles. "Siendo delantero me gustaría que se hablara mucho más de los goles que de la famosa mano en el partido con Ghana, pero reconozco la importancia que tuvo. Sé que la gente valora mucho lo que hice, y que me perdí una semifinal de un Mundial por Uruguay y por los compañeros. Pero no nos merecíamos perder con Ghana en la hora, como lo hubiésemos hecho sin esa mano. No habían sido superiores que nosotros".

Mordida. Suárez parece predestinado a que sus acciones recorran el mundo. Lo hizo su mano salvadora ante Ghana en el Mundial y también la mordida que le dio a Bakkal en el clásico frente al PSV Eindhoven. "Son reacciones que se dan en un minuto. Lo que vio todo el mundo fue el mordiscón, pero no lo que pasó durante el partido. Había tenido varios encontronazos con él y me había pisado varias veces. En Holanda pasaron todas las cosas que me hizo y por las que reaccioné. Yo venía muy caliente y pensaba no le voy a pegar un piñazo ni a darle una patada, pero cuando me arrimé me salió morderlo. Hubiera pasado inadvertido porque había una montonera de jugadores, pero justo me agarró la cámara. Nunca imaginé que iba tener tanta repercusión. Acepto que me equivoqué y por eso salí a pedir disculpas. Son reacciones que no se deben tener, menos yo que soy el capitán y la imagen del club".

Suárez, que pidió disculpas en perfecto holandés, fue sancionado por dos partidos por el Ajax y por siete por la Federación holandesa. "Sentí que tenía que salir a dar la cara, porque así como uno aparece cuando las cosas salen bien, también debe hacerlo cuando se equivoca", admitió.

"La sanción del club la acepto y la entiendo porque me equivoqué. Pero me molestó que la Federación me pusiera una sanción tan larga y el club no me defendiera. Debieron entender que soy humano y defenderme. Y no lo hicieron", dijo.

Los hinchas del Ajax siempre le hicieron sentir su respaldo. "En los primeros días me costó salir a la calle. Me daba vergüenza, temía que me dijeran algo o se rieran de mí. Pero fue todo lo contrario. Los hinchas mandaban mails diciendo que no tenía que pedir disculpas, que siempre le había dado todo al club. Me dejó muy contento".

FUTURO. Aún le quedan dos años y medio de contrato con el equipo de Amsterdam, pero tiene ganas de pegar otro salto. "Me gustaría cambiar de aire. Quiero mejorar, y no me refiero a lo económico. Mejorar en lo futbolístico, aprender, y demostrar otras condiciones que de repente ya no puedo mostrar en el fútbol holandés. Quizás puedo ir a un equipo donde tenga grandes jugadores al lado que me pueden ayudar en muchas cosas. O un entrenador que me haga mejorar en cosas que aún me faltan. Me encantaría dar ese paso, mi sueño es jugar en la Liga española. Pero no son cosas que decido yo".

De todas formas, sabe que no es fácil. "Soy consciente que el mercado de pases, sea en invierno o en verano, está muy complicado. Hoy en día los clubes se mueven más por el tema marketing que por la calidad o lo que pueda dar un jugador. Después del mundial creo que he mejorado en ese tema, el del marketing, espero que se dé".

"Disfruto mucho de verla al despertar"

Cuando fue a jugar los amistosos frente a Indonesia y China con la selección uruguaya, su esposa Sofía viajó a Uruguay para presentar en sociedad a la pequeña Delfina. "Después volvió enseguida a Holanda porque yo no aguanto sin ellas. Por suerte se porta muy bien en el avión. Recién ahora con tanto calor y, además, le están cortando los dientitos, está un poco fastidiosa. Aunque le encanta el agua y le gusta mucho la piscina", contó el salteño que está chocho.

"Lo que más disfruto de mi hija es verla cuando se despierta. Siempre está recontenta y nos mira y se le ilumina la carita. Son momentos que disfruto mucho. Cosas que no imaginaba", agregó.

Fue el goleador Mundial: no lo cree

El ranking del IFFHS, el Instituto de Historia y Estadística de Fútbol avalado por la FIFA, colocó a Luis Suárez como máximo goleador del mundo al terminar la temporada europea del 2010. La IFFHS tiene en cuenta los goles convertidos en las diferentes ligas de todo el mundo. A pesar de que no jugó las últimas fechas de la Liga holandesa por encontrarse suspendido, terminó el año como máximo anotador con 35 tantos. Lo sigue el argentino Lionel Andrés Messi, del Barcelona, con 34. Y tercero está Seydou Doumbia del BSC Young Boys con 31. Sin embargo, Suárez no está de acuerdo. "Para mí el goleador fue Messi. ¡Si hizo una cantidad de goles impresionante!", admitió el salteño.

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