lunes, 30 de mayo de 2011

Como aquella vez

La celeste salió decidida a vengar al menos simbólicamente aquella derrota en el partido por el tercer puesto en Sudáfrica y se plantó en campo rival. Con Suárez movedizo, Cavani abierto por derecha y en zona de volantes como en el Mundial, y Forlán suelto intentando dirigir los ataques, dispuso de las primeras situaciones de riesgo.

La primera clara estuvo en los pies de Maximiliano Pereira, quien recibió solo de Forlán en el área y elevó demasiado su remate. Por el otro lado llegaba Álvaro Pereira, casi siempre hasta desbordar, aunque no estuvo preciso en la ejecución de los centros.

Se arrimaba Uruguay también con un remate de Gargano, y el mejor jugador del último Mundial intentaba ser el eje de las ofensivas explotando la espalda de Kroos. El partido parecía controlado para los celestes, sin tener un dominio abrumador, hasta que a los 20' se desmoronó todo a partir de un grueso error del capitán.

Diego Lugano se durmió con la pelota saliendo desde el fondo, Mario Gómez se la robó y se fue expreso hasta el área celeste, donde enganchó un par de veces y definió muy bien ante la salida desesperada de Fernando Muslera. No se ajustaba el tanteador a lo visto hasta el momento, aunque en los minutos posteriores justificaron la diferencia los germanos.

Ozil se movio libre entre Arévalo Ríos y Gargano, Schurrle complicó a Maximiliano Pereira por la izquierda y en el sector derecho Müller empezaba a ganarle a Palito Pereira. Tuvo que intervenir Muslera en un par de ocasiones, en el peor momento de Uruguay, hasta que no pudo hacer nada a los 34' para detener el buen derechazo cruzado de Schurrle.

No se mostraba firme la retaguardia del elenco que dirige Óscar Washington Tabárez, que en ofensiva hacía méritos para, al menos, descontar. No fue justo el 2-0 de cara al descanso, teniendo en cuenta alguna situación que desaprovechó Cavani en el área y un tiro libre que le tapó Neuer a Forlán, hasta que a los 2' del complemento descontó Gargano aprovechando un rebote en el área.

Luego quedó planteada la tónica del partido de allí al final, con un montón de cambios en el combinado teutón que cuidó algunas de sus figuras debido a que entre semana tiene actividad por Eliminatorias de la Eurocopa. Uruguay se fue arriba con Forlán moviéndose libre por el frente de ataque, tocando y moviéndose constantemente.

Fue el delantero de Atlético de Madrid quien más hizo trabajar al tremendo Manuel Neuer, el arquerazo que por poco tiempo más tiene Schalke 04. Por arriba, por abajo, con pelota quieta y tiros libres directos buscó la celeste, que juntó más gente de buen pie en ataque con el ingreso de Gastón Ramírez, quien de a ratos logró entrar en el circuito futbolístico.

Sin embargo no estuvieron finos en la definición Suárez ni Cavani, por lo que algunas situaciones claras se desaprovechaban al igual que los germanos desperdiciaban las suyas. Con Uruguay volcado al ataque, Muslera fue casi un líbero y salvó unas cuantas, sobre todo a Mario Gómez.

Así se llegó al final con un 2-1 alemán que parece justo, teniendo en cuenta las situaciones generadas por uno y otro y por la eficacia europea en los últimos metros.


Montevideo Portal

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