miércoles, 27 de julio de 2011

Por los laureles y la posteridad

"Lo importante es participar", diría el propio Pierre de Coubertin si estuviera a punto de tomar parte en un certamen tan importante como la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. Triunfar en esta cita puede suponer para los vencedores el pasaporte directo al éxito en su carrera profesional, sin olvidar, evidentemente, la alegría de alzarse con el preciado trofeo. Por eso, no es muy probable que los entrenadores de las 24 selecciones presentes en Colombia 2011 utilicen esta máxima para motivar a sus pupilos.

Para ellos, el objetivo es otro. Por una parte está sin duda el deseo de alcanzar el techo del mundo, pero por otra también ansían preparar a sus pupilos para lograr el triunfo en su trayectoria como futbolistas. "Colombia 2011 será una aventura inolvidable para todos mis jugadores", explicaba hace unos meses Ivan Grnja, técnico de Croacia, al micrófono de FIFA.com. "En el Mundial vivirán experiencias que les serán de gran ayuda en su posterior carrera futbolística. Todos ellos darán un paso al frente en su desarrollo personal". Para confirmarlo ahí están las leyendas croatas que, como Robert Prosinecki, Davor Suker o Zvonimir Boban, pasaron en su día por el certamen sub-20.

"Este Mundial podría ser el punto de inflexión en la carrera de algunos de estos jóvenes", añadió el seleccionador de Austria, Andreas Heraf. "Es, sin lugar a dudas, el torneo más importante después del Mundial absoluto, y el interés mediático será enorme. La participación de estos prometedores talentos en las competiciones internacionales tiene un gran valor. Acaso nunca vuelvan a vivir experiencias semejantes. El escenario deportivo que se les ofrece es enorme".

Cada cosa a su debido tiempo
Eso es precisamente lo que inquieta a su homólogo nigeriano John Obuh. "Hay jugadores para quienes el campeonato del mundo tiene una motivación añadida, al ser un escaparate para recibir ofertas de Europa y conseguir un lucrativo contrato", avisó el responsable del combinado africano, que viajará a Colombia con un grupo compuesto en su mayoría por los subcampeones del mundo sub-17 en 2009. "Ninguno quiere quedarse en la liga nacional. Yo me esfuerzo por inculcar a los jugadores que deben aprender a ir paso a paso. Ahora tienen que concentrarse en el torneo, luego ya se preocuparán de fichar por un club extranjero".

Sobre el césped colombiano veremos a algunos hijos pródigos que ya no tienen ese problema, puesto que brillan con luz propia en las grandes ligas europeas. Los argentinos Erik Lamela y Juan Iturbe, por ejemplo,a caban de ser fichados por el AS Roma y el FC Porto respectivamente.

Sin embargo, la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA les ofrece la ocasión de seguir progresando y de poner su talento al servicio de su país. "Sé muy bien lo que tengo para darle a Uruguay", nos explica el uruguayo Adrián Luna, famoso por su facilidad para convertir goles de tiro libre. "Estamos acá para hacer historia, al igual que hicimos en el campeonato sudamericano. Uruguay nunca ganó un Mundial Sub-20 y nos encantaría lograrlo", completa.

El mismo objetivo, distintas ambiciones
Pero no podemos olvidar que la meta de los 504 jóvenes futbolistas que esperan que el balón comience a rodar en Colombia es el mismo: la victoria. "Vamos por todo al Mundial", anunció Joel Campbell, delantero de la modesta Costa Rica. "Nuestro objetivo es hacer historia ganando la Copa del Mundo y así darle una gran alegría a México", respondió Ulises Dávila, el diamante mexicano que espera imitar a sus compatriotas de la sub-17, coronados hace tres semanas. Para el albiceleste Iturbe, "el objetivo es cumplir con un buen papel y pelear por ser campeón mundial. Argentina es candidata en todos los torneos a los que va". El francés Antoine Griezmann, por su parte, quiere "ganar la Copa Mundial y demostrar a toda Francia que el relevo generacional está asegurado para los próximos años".

Curiosamente, si bien todos los jugadores que han pasado por el micrófono de FIFA.com mencionan el título mundial como su principal objetivo, desde el brasileño Casemiro al uruguayo Adrián Luna, pasando por el saudí Abdullah Otayf o el argentino Iturbe, sus entrenadores ambicionan metas muy distintas para sus conjuntos. Ever Almeida, el estratega de Guatemala, aspira, nada más y nada menos, que a cambiar el estilo de juego de la selección nacional. "Queríamos un equipo veloz, muy agresivo, con mucha dinámica y un juego muy frontal", explicó. "Normalmente el guatemalteco es futbol técnico pero lento, así que quitamos tres o cuatro toques a los jugadores, ahora llegan muy rápido al arco rival, y se defienden con mucho orden. Son muy sólidos tácticamente".

El técnico croata espera que sus muchachos lleguen lo más lejos posible, pero además con autoridad. "En Colombia saldremos con un planteamiento ofensivo. Somos un equipo disciplinado que demuestra un gran compromiso, derrocha motivación y posee mucho orgullo. Los jugadores que defiendan la camiseta de Croacia en la Copa Mundial Sub-20 cumplirán a la perfección con todos estos requisitos".

En todo caso, todos ellos comparten el mismo sueño: que su campaña termine en triunfo. Pierre de Coubertin también dijo que "el éxito no es un fin, sino un medio para apuntar más alto". Seguro que esta vez, todos los participantes en esta Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2011 están de acuerdo con él.

FIFA

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