martes, 26 de julio de 2011

Una lluvia de aplausos

El aplauso con que la gente despidió a Egidio Arévalo Ríos ayer en el aeropuerto hizo que hasta al más insensible se le pusiera la piel de gallina. El "Cacha" se encaminaba hacia el embarque junto a su esposa Karla cuando las palmas surgieron espontáneas e inundaron la terminal aérea. Él levantó su mano agradecido y el grito de "¡Uruguay!" retumbó en el lugar e hizo aumentar aún más la emoción.

Arévalo Ríos fue uno de los primeros jugadores celestes en dejar Uruguay y viajó rumbo a México, concretamente a Monterrey, donde hoy tendrá una reunión con los dirigentes de Tijuana, supuestamente su nuevo equipo.

Dentro de su valija, bien guardadita, iba la medalla de campeón de América y la réplica del trofeo que le entregaron a cada jugador uruguayo. "De ahí no sale", dijo sonriendo. "Esta vez no es para nadie. No la regalo. Es para mí. Lo mismo que el trofeo y la camiseta de las 15 copas", agregó.

"Todavía no caímos de que somos los campeones de América. Terminó el partido, nos abrazamos todos y cantamos, pero creo que no nos cayó la ficha todavía. Y hasta que no pase no nos vamos a dar cuenta de lo que significa lo que conseguimos. Recién cuando pasen los días nos vamos a dar cuenta verdaderamente de lo que logramos", reconoció el volante.

Arévalo es consciente que la gente estaba muy entusiasmada con la Copa América por lo que se había conseguido en el Mundial de Sudáfrica y está feliz de no haberla defraudado.

"Teníamos que ratificar lo bueno que habíamos hecho en el Mundial. Todo lo trabajado, las concentraciones, el esfuerzo. Y aunque en la Copa no arrancamos tan bien, cuando fueron pasando los partidos nos dimos cuenta que estaba para nosotros. De a poco fuimos agarrando confianza y el partido que marcó un quiebre fue el que le ganamos por penales a Argentina".

Aunque le cuesta reconocerlo, sabe que fue justamente en el partido frente a los albicelestes cuando apareció en su gran dimensión, como en el Sudáfrica.

"Apenas echaron al `Ruso` Pérez nos hablamos con `Palito` y el `Tata` para tratar de sobrellevar lo que faltaba para terminar el primer tiempo. Y después, con lo que nos dijo el maestro nos acomodamos mejor para el segundo y lo llevamos bien. Sacamos ganas de donde no hay porque quedamos con un jugador de menos y eso nunca es fácil, menos ante jugadores como los que tiene Argentina. Yo me llevo espectacular con el `Ruso` y nos cubrimos constantemente. Uno se puede ir libremente porque sabe que el otro lo va a cubrir. En ese momento quedé más solo en la mitad de la cancha, más adelante en la línea y traté de estar siempre bien parado y de encontrar el balance", explicó.

"¡Cacha una foto!". "Sí, claro". Esas dos frases se repitieron más de cien veces mientras que el volante esperaba para hacer el "check-in" en el vuelo de Lan Chile que lo llevaría a Santiago, para luego seguir viaje hacia México.

Los que le pedían una foto o una firma no eran solamente uruguayos. Varios mexicanos también cumplieron con el rito. La empleada que lo atendió lucía una sonrisa de oreja a oreja, no todos los días se tiene la posibilidad de conocer a un Campeón de América.

"Esto es impresionante, creo que se vivió con mayor intensidad que lo del Mundial porque esta vez logramos un título. Nos merecíamos esto después de un proceso largo y mucho trabajo. Nos merecíamos terminar así".

La selección goleó en la final a Paraguay a pesar de que llegaba como favorita, un papel que no suele gustarle mucho a los uruguayos. "Nunca nos creímos favoritos. Empezamos a ganar el partido desde el himno. Toda esa gente cantándolo con nosotros fue impresionante. Para todos, los que estábamos ahí y para los que le estaban viendo por televisión. Fue histórico, algo que no voy a olvidar más".

El volante cree que haber ganando la Copa América es muy importante de cara a las Eliminatorias que comienzan dentro de tres meses. "Creo que es muy bueno, pero también es cierto que la Copa marcó que hay rivales muy importantes. Y algunos con los que no nos enfrentamos como Brasil, Colombia, Ecuador o Bolivia. No nos podemos descuidar ni un minuto, porque la podemos pasar mal. Pero sabemos que sí logramos algo importante es porque estamos para cosas buenas. Tenemos que ser conscientes de lo que conseguimos, pero sabiendo que dentro de poco comienza otra historia: la de las Eliminatorias", dijo.

Si tiene que elegir un momento de todos los que vivió el domingo, se queda con el abrazo que se dio con sus compañeros al final del partido. "La euforia que vivimos entre todos fue algo inolvidable. Cuando entró Eguren nos acercamos al árbitro y le empezamos a preguntar cuánto tiempo iba porque veíamos que afuera la gente y los compañeros en el banco ya estaban festejando. Y cuando hicimos el tercer gol fue una locura enorme. Cuando nos abrazamos entre todos nos emocionamos mucho", finalizó.

Ovación digital

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