lunes, 14 de noviembre de 2011

Eliminatorias Sudamericanas - Fecha 3


La tercera fecha de la eliminatoria sudamericana sirvió para ratificar una verdad que ya lleva más de un año: Uruguay es, por lejos, el mejor equipo del continente.

Desde el Mundial de Sudáfrica 2010 que esto no admite discusión. El cuarto puesto en aquella Copa del Mundo, el título de la Copa América, y este presente en el viaje hacia Brasil 2014 son muestras contundentes y definitivas.

El que no quiera ver esta realidad apabullante, es porque tiene ganas de engañarse. Así como Uruguay es el mejor equipo y Diego Forlán fue el mejor jugador en la cita sudafricana, Luis Suárez demostró en 2011 (en el certamen continental disputado en la Argentina, y en estas 3 fechas) que es el jugador más desequilibrante del continente a nivel selecciones.

Esta aplastante goleada por 4-0 a Chile en Montevideo es una muestra más de un ciclo muy bueno conducido por el Maestro Oscar Washington Tabárez.

La jornada se completó con la victoria paraguaya (2-1) sobre Ecuador en Asunción; el heroico e histórico empate boliviano en el Monumental de Buenos Aires (1-1); y un empate atractivo (1-1) entre colombianos y venezolanos en Barranquilla.

Fueron 2 victorias locales y 2 empates que llevan la cuenta global a 8-3-1 en los 12 encuentros disputados hasta aquí. Los 11 goles se suman a los anteriores 27 y redondean 38 en 12 partidos: un excelente promedio de 3,16.

Presentada la jornada, veamos lo más saliente que nos dejó esta fecha 3.

El jugador: Luis Suárez, de Uruguay.

Se nos gastaron los adjetivos para este centrodelantero charrúa.

¿Qué decir ante semejante muestra de guapeza y contundencia? ¿Qué decir ante tanta hombría, decisión, y fiereza? Aplaudir, es lo que queda. Y de pie.

Este chico (tiene aún 24 años) es un jugador conmovedor. Esa ovación que le brindó de pie todo el mítico Estadio Centenario cuando salió reemplazado tras anotar los 4 goles de su país, es la devolución de lo que este "Pistolero" genera.

Lucho nos hace recordar al argentino Gabriel Batistuta. ¿Por qué? Porque juega con el corazón en la mano. Hace goles con el alma. Y los grita con las entrañas. En todo eso, también, nos hace acordar a Batigol.

Lo calificamos, de 1 a 10, con un 100.

Las otras figuras: lo dejamos vacante esta vez. ¿La razón? Luis Suárez se llevó el podio completo. Y más aún.

El equipo: Uruguay, obviamente.

Desde ya que para llegar alto en el fútbol hacen falta muchos valores que son tan inherentes al juego como insoslayables. Eso está tan claro que no hace falta ser un entendido en la materia para darlo por seguro.

¿Algo más? Sí, compromiso. Alto compromiso. Ese que tienen los jugadores uruguayos con su camiseta. Ese que le estalla por los poros a todos los integrantes de un plantel que ya ha logrado una mística real (en épocas que muchos creen tener místicas que se despedazan rápido).

Lo de Uruguay no es grupo, no es verso, no es invento de periodistas ansiosos por ver virtudes donde no las hay. No. Lo de "la celeste" es sencillo, concreto, terrenal. Y casi único en este mundo superprofesionalizado.

Sus virtudes técnicas y tácticas (que son muchas y de las mejores) ya están harto explicadas, incluso en estas mismas columnas. El plus es el amor a la casaca nacional. Muchos dirán que todos los jugadores del mundo lo tienen. No lo discutimos, aunque tampoco lo sabemos. La diferencia radica en que estos hombres lo demuestran en cada partido, adentro de la cancha, y a la hora señalada. Lo demás, es "chamuyo".

El partido: Uruguay 4, Chile 0.

Por todo lo explicado anteriormente. La actuación colectiva uruguaya, los 4 goles de Luisito Suárez, la intensidad. Partidazo. El mejor de la fecha, sin dudas.

El gol: elegimos dos.

Primero el de Marcelo Moreno Martins, de Bolivia, ante Argentina. Picardía para robarle el balón a Martín Demichelis; habilidad para dejar pagando al propio Demichelis y al cierre de Nicolás Burdisso; potencia y precisión para meter un zurdazo alto y fenomenal que dejó sin chances al arquero Sergio Romero. Go-la-zo.

En segundo lugar, el de Freddy Guarín, de Colombia, a Venezuela. Un misilazo que venció a un buen arquero como lo es Renny Vega.

El equipo ideal: Fernando Muslera (Uruguay); Martín Cáceres (Uruguay), Darío Verón (Paraguay), Diego Godín (Uruguay), Alvaro Pereira (Uruguay); Víctor Ayala (Paraguay), Egidio Arévalo Ríos (Uruguay), Walter Flores (Bolivia), Juan Arango (Venezuela); Luis Suárez (Uruguay), Marcelo Moreno Martins (Bolivia).

Los datos: el defensor paraguayo Paulo Da Silva cumplió 100 partidos con la camiseta albirroja. El zaguero, de 31 años, juega actualmente en el Zaragoza español.

Luis Suárez alcanzó a Sebastián Washington Abreu en el quinto lugar entre los máximos goleadores históricos de la selección uruguaya, al llegar a los 26 tantos. El centrodelantero del Liverpool inglés los conquistó en 52 partidos, lo que le da un promedio exacto de 0,50 por encuentro. Está a 6 del máximo artillero que es su actual compañero Diego Forlán (que lleva 32). Suárez, vale repetirlo, tiene apenas 24 años.

El árbitro: Héctor Baldassi, en Uruguay 4 vs. Chile 0.

El argentino se despidió del arbitraje internacional con una actuación acorde a su gran trayectoria.

Lo calificamos con un 7.

La polémica de la fecha: la decisión del DT de la selección chilena de excluir a 5 jugadores por indisciplina. Claudio Borghi, que es cuestionado por el juego, fue apoyado mayoritariamente por la prensa y el público chileno por esta decisión.

La pregunta que nos dejó la fecha: ¿Podrá el "Bichi" Borghi sostenerse al frente de una "roja" tan convulsionada por razones extrafutbolísticas y por malos desempeños futbolísticos? Vemos un panorama oscuro para el entrenador argentino. El partido ante Paraguay podría ser el último, más allá del resultado.

ESPN

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