miércoles, 6 de febrero de 2013

¡U-ru-gua-yos!

Uno es de Nacional (Diego Godín) y el otro de Peñarol (Cristian Rodríguez), pero para los dos charrúas del Atlético de Madrid hay una camiseta que une a toda una nación desde que en 1902 Uruguay jugara su primer partido. En su camiseta aparecen cuatro estrellas a pesar de haber ganado sólo dos Mundiales. "La FIFA nos reconoció los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928", dice orgulloso Godín ante la sonrisa del Cebolla.

Un país de 3,5 millones de habitantes es el que más veces ha ganado la Copa América (15), tiene dos Mundiales (1930 y 1950) y en la pasada Copa del Mundo fue tercero. "El pasado está ahí. Se luchó mucho para tener ese palmarés. Por eso la selección de Uruguay sigue dando guerra en cada torneo que juega", explica Godín. "Hay un momento cuando somos niños en los que para los uruguayos no hay otra cosa que la pelota, que jugar. El balón forma parte de nuestra cultura, de nuestra forma de ser", asegura el Cebolla.
En su largo recorrido, Uruguay ha ganado a seis de las siete selecciones que, como ellos, lucen al menos una estrella en la camiseta. En esa colección sólo falta su rival de mañana, España, a la que no han derrotado en ninguno de los ocho partidos que han jugado. "Bueno, esta va a ser la primera vez que jugamos con España siendo ellos campeones del mundo", lanza el central charrúa.
En un país en el que su selección es patrimonio nacional, Cristian tiene claro que la gente sólo va con Uruguay y le da igual la victoria si no es celeste: "Nosotros vamos con Uruguay, con nadie más. Si no ganamos, nos es indiferente lo que pase. Somos chiquitos y queremos ganar nosotros, nada más".
Uno y otro, eso sí, admiran lo que está haciendo España. "Será un partido lindo de jugar, un gran desafío. Jugamos ante una selección espectacular. Lo viene demostrando desde hace tiempo, pero el fútbol está muy parejo y después del partido, que será duro, podremos hablar", asegura el Cebolla. "Lo que hace reconocible al jugador uruguayo es que es competitivo vaya donde vaya. Eso explica que un país tan pequeñito tenga tantos títulos. Sería impensable sin esa cultura competitiva que tenemos. Nadie podía esperar lo que hicimos en el último Mundial" , argumenta Godín.
A la hora de elegir a un jugador español al que darían el pasaporte uruguayo, Cristian pasa la palabra a Godín: "A Juanfran. Y de los que están aquí en Doha, a Cazorla. Coincidí con él en el Villarreal y es un enorme futbolista y una gran persona".
Entre bromas, aparece la rivalidad de Nacional y Peñarol. "El papá de Diego es de Peñarol", lanza Cristian, a lo que Godín salta: "¿Y eso qué tiene que ver? El Cebolla quiere hacer a todo el mundo de Peñarol". El aludido, que acusa a Godín de llevar una toalla de Peñarol cuando estaban en la sub 20, echa mano de un pasado anterior: "Lo que pasa es que cuando éramos pibes vivíamos cerquita y jugábamos en el interdepartamental. Él era 9 goleador y el más alto del equipo y le subían especialmente sólo para marcarme a mí. ¡No hacía otra cosa! Y todavía no me ha podido ganar". Con una carcajada, Godín dice que nunca le ganó: "Claro, el Cebolla era el Messi del barrio".
Ni uno ni otro aceptan la clásica frase de que gane el mejor. La sonrisa de los dos no oculta que para un uruguayo cuando se pone la celeste le da igual que ante ellos esté el Brasil del 50 en Maracaná o la España que ha hecho historia ganando tres grandes seguidas. A ellos sólo les vale una cosa: ganar.

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1 comentario:

  1. En junio les volvemos a machacar.
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    Español tocapelotas

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Soy celeste, soy celeste... celeste soy yo!! ♫ ♫ ♪