viernes, 12 de julio de 2013

De la pesadilla del Azteca al sueño de Estambul

“Un futbolista siempre va a querer jugar en estos estadios; todos quieren ver las gradas llenas. Cuando estaba en el campo, no podía creerlo. Ya había jugado en estadios llenos, aunque nunca nada semejante. Ha sido algo muy lindo”. Esas son las palabras que salían de la boca de Mathías Cubero al término de la final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2011. Cierto es que el arquero de Uruguay acababa de adjudicarse el Guante de Oro adidas como mejor guardameta del torneo, pero, sobre todo, acababa de caer por 0-2 frente al país anfitrión ¡en un estadio Azteca en el que se habían concentrado 100.000 personas!

Al lado de Cubero, Jim Varela, Guillermo de Amores, Leonardo Pais, Gianni Rodríguez y Gastón Silva vuelven a estar presentes, dos años después, en las filas de la Celeste que disputa la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2013. Pero sólo los tres últimos eran ya titulares por entonces y, seguramente, volverán a serlo este sábado 13 de julio para afrontar una nueva final. De una gran cita a otra, no han olvidado nada. Y es que, por otro lado, cómo olvidarlo…

“Es algo que voy a conservar toda mi vida, y que el día de mañana contaré a mis hijos: yo jugué una final de un Mundial en ese estadio…”, afirmó a FIFA.com el capitán y defensa Gastón Silva al referirse a sus recuerdos mexicanos. “Evidentemente, deja un regusto amargo por la derrota, pero estamos orgullosos porque sabemos la dificultad que representa alcanzar una final, y lo dimos todo en ella”.

Un equipo contra todo un país
Con eso no bastó, y los Charrúas se inclinaron frente a unos imparables Aztecas, tan favorecidos por su talento como por sus hinchas desatados. “Cuando salté a la cancha en ese Azteca lleno, nunca había visto tanta gente… Nunca había jugado ante tanta gente; fue realmente impresionante”, confirmó Gianni Rodríguez, que ha recuperado la sonrisa tras haber fallado su penal contra Irak en semifinales, gracias a que sus compañeros enmendaron la plana. “Cuando entramos al estadio, había más de 100.000 personas. Ese día, once jugadores de Uruguay se enfrentaron a un país entero”.

La relación de fuerzas finalmente se decantó a favor de El Tri y, dos años después, ha dejado huella en los vencidos. “Es un recuerdo triste porque no pudimos ganar aunque habíamos hecho un torneo buenísimo; entre otras cosas, venciendo a Brasil por 3-0 en semifinales”, recordó Leonardo Pais, mientras que Rodríguez resaltaba las dos caras de la moneda: “Éramos conscientes de estar viviendo un momento excepcional, ante una afluencia de espectadores enorme, y lo disfrutamos. Soy muy feliz por haber vivido ese momento, pero la derrota me lo hizo pasar mal”.

Por tanto, la lección está aprendida antes de participar en una nueva final en la que el ambiente, sin duda, será menos hostil. “Será diferente porque no jugamos contra el país anfitrión, por lo que la presión no será tan fuerte”, estimó Rodríguez, quien sabe bien lo que es la presión desde que milita en el Benfica. “Esta vez, cuando el partido haya empezado, lo que pase en las gradas ya no influirá”.

Nunca hay dos sin tres
Tal vez sea esa madurez derivada de dos años puliéndose en clubes importantes la que permite a los sudamericanos soñar con otro desenlace en su segunda final seguida. “Ese partido en el Azteca quedará para siempre como un grandísimo recuerdo, y estoy contento por revivir una final en la categoría sub-20, pero espero que el resultado final sea diferente esta vez”, admitió Silva unas horas antes de medirse a Francia. “El ambiente será completamente diferente, pero es un partido de la misma importancia y de la misma intensidad el que nos espera”, avisó Pais, quien no se plantea revivir una segunda pesadilla: “Estaremos muy tristes si no ganamos. Prefiero ganar en un estadio con un ambiente menos caldeado que haber vivido un gran momento en el Azteca pero haber perdido al final”.

“Es nuestra segunda final consecutiva a nivel mundial. Eso significa que hay una continuidad en el trabajo con las selecciones juveniles en Uruguay y que tenemos una generación especialmente talentosa”, concluyó Rodríguez, quien, si tuviera que ocurrir lo peor en el Ali Sami Yen Arena de Estambul, ya tiene una idea en la cabeza para resurgir: “Nunca hay dos sin tres. Tras las de las categorías sub-17 y sub-20, espero que el futuro nos reserve una final con la selección mayor”.

FIFA

* Emiliano Velázquez también estuvo en el plantel finalista en México

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