miércoles, 11 de noviembre de 2015

Cavani: "lo de Jara ya fue, es pasado"

El delantero del París Saint-Germain volvió a la selección después de dos partidos de suspensión y tuvo un mano a mano con Ovación en el Hotel Sheraton de Guayaquil, donde se le notó contento del reencuentro con sus compañeros celestes, distendido y fresco.

—¿Cómo te sentís?
—Bien, feliz; de volver no sólo a jugar, también de estar acá, con el grupo, con los compañeros, con todos, que es lo que uno más extraña.

—¿Cómo fue ver los partidos de Uruguay por televisión?
—Fue duro por lo que he dicho siempre: uno se acostumbra a estar dentro del grupo, a luchar, a estar en los momentos difíciles. Y no poder estar, y estar tan lejos, además, cuesta mucho, como se lo hice saber a los compañeros en todo momento.

—¿Te comunicabas con ellos antes y después de los partidos?
—Siempre, siempre… nosotros somos muy unidos.

—¿Qué les decía?
—Les contaba eso que sentía, y los apoyaba, los alentaba.

—Física y futbolísticamente, ¿cómo llegas?
—Bien, lo que pasa es que, según me parece a mí, jugar en equipos que tienen un nivel importante hace que uno tenga mucho rodaje.

—Además, es probable que llegues mejor que para la Copa América: ahí pesaba el final de una larga y exigente temporada europea, ahora estás en la primera parte.
—Sí, por eso digo que estoy muy bien. Esperemos estar bien el jueves, ¿no?; porque cada partido es diferente y no cuenta lo que uno viene haciendo antes.

—Dos días antes del regreso al equipo, no a la selección, ¿qué sentís?¿Ansiedad? a esta altura de tu carrera, ¿se puede sentir nervios, acaso?
—No, ansiedad; mucha ansiedad por lo que significa jugar en la selección, defender la camiseta de nuestro país, es un honor muy grande. Además, están las ganas.

—¿Cómo asumís el protagonismo actual? Porque la gente, el periodismo, están pendientes de su regreso.
—A medida que pasa el tiempo, con todo lo que uno empieza a generar con su rendimiento, por las cosas que se van dando y van pasando en la carrera, que no tiene que ver sólo con uno sino también con los equipos en los que va jugando, hace que uno no pueda cerrar los ojos y se dé cuenta de eso, que es reconocido, pero… nada más, sólo es parte de la profesión. Uno hace lo que le gusta y lo vive con calma.

—¿Y dentro del plantel?
—Es lindo estar acá por eso, ¿no? Hoy a mí me toca estar en uno de los equipos más grandes del mundo por todo lo que genera, pero cuando vengo a la selección me encuentro con los compañeros y…no sé, acá es lo que es, la vida misma, no sé si me entendés; porque acá estás no sólo con grandes compañeros, sino también volvés a estar con tu cultura, con gente que habla tu mismo idioma y no sólo en la lengua, sino en los gestos de todos los días. Eso sólo lo comprende, alguien que está afuera, a la distancia; y por eso, para el que viene, y más después de un tiempo como yo, es algo muy lindo, algo fantástico.

—¿Ecuador?
—Nosotros somos conscientes de que es un equipo muy fuerte, así que habrá que tomar todas las precauciones que hay que tener para conseguir lo que todos deseamos.

—¿Sirve el empate?
—Sí, pero por ahora nosotros pensamos llevarnos una linda victoria (risas).

—¿Qué te genera todo lo que ha despertado en Uruguay el partido contra Chile, con esode que se agotaron tan rápido las entradas?
—Todos me preguntan lo mismo y yo a todos le contesto igual: no sólo en el fútbol, sino en la vida, las cosas que pasan…ya está, son pasadas y uno tiene que tratar de sacar de las situaciones negativas, e incómodas, algo positivo. Yo creo que esa es la única forma de mejorar y crecer, que es parte del papel del ser humano. Por eso, para mí, ese tema ya fue, está en el pasado, y ojalá que yo saque lo mejor para crecer de acá en adelante.

—¿Qué sentís por lo que pasó en aquel partido con Chile en Santiago?¿Arrepentimiento? ¿Rabia?
—Lo lamento por todo el circo que se armó en torno a una situación del fútbol, de la vida, que a mí me parece que no deja ninguna enseñanza para la gente. Son situaciones que, creo yo, no enseñan nada. Las enseñanzas no se dan creando tanto circo.

—¿Hablaron del tema con Tabárez, o entre ustedes los jugadores?
—No, ahora la cabeza está puesta en Ecuador, después del partido, cuando llegue Chile, capaz que hablamos. Hay que estar con la cabeza bien, muy concentrados en cada partido, que es lo más importante.

—Igual, contigo mismo, ¿te planteaste que harías si antes del partido del martes, si antes de empezar Jara va y te da la mano?
—Está todo bien. No hay ningún problema, siempre lo he dicho. Son cosas del fútbol que a veces no se pueden evitar, situaciones incómodas por las que uno no desea pasar, pero pasó. Hay que sacar lo positivo para crecer, no solo en el fútbol sino también en la vida.

CON SUÁREZ
Bendecido por Dios
Al final de la charla con Ovación, reflexionó que "Luis (Suárez) y yo somos personas bendecidas por Dios. Nosotros pudimos cumplir el sueño de ser futbolistas profesionales y de vivir muchas otras cosas. Yo le doy gracias a Dios por todo eso", dijo y reveló que se iba a la habitación 707 que comparte con Nicolás Lodeiro, a "dormir la siesta, porque el descanso es importante".

Ovación

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